La elección de un sombrero es un ejercicio de precisión

 

Dior opinaba que un sombrero tenía que rematar la línea de un vestido: “es el final de un traje al igual que el zapato”.

Para una buena elección hay que tener mucho tacto y buen ojo. No habría que perder el ritual de búsqueda y puesta a punto de la imagen deseada.

Es muy importante que un sombrero sea bonito, proporcionado, pero es fundamental que nos sintamos cómodos y seguros con él.